ME DIRIJO A VOSOTROS
Cada uno de vosotros tiene su tarea, cada uno recibirá Mi comisión, siempre y cuando esté dispuesto a servirme, a su Padre desde la Eternidad … siempre y cuando él mismo haga todo lo posible por prepararse para el trabajo para Mí y para su tarea, porque Yo Mismo quiero obrar a través de él, y esto requiere un trabajo espiritual en uno mismo, el cual debéis emprender vosotros voluntariamente para ser llamados por Mí. Entonces Yo os guiaré a cada uno de vosotros y le pondré en el lugar donde le necesito. Y entonces solo deberá esforzarse siempre por cumplir la voluntad de su Maestro como fiel siervo, y recibirá Mis instrucciones y las seguirá.
Pero entonces colabora en la obra de Redención, pues siembra la semilla, prepara los campos … los corazones … para la recepción de la semilla. Les distribuye la Palabra de Dios … Como obrero fiel, siempre se esfuerza por introducir a los seres humanos en Mi Enseñanza y llevarlos a una fe viva en Mí. Y la semilla germinará, echará raíces y se extenderá, dará luz a tiernas plantitas que crecerán y florecerán con amoroso cuidado y que un día darán fruto según Mi voluntad. Y aún quedan vastas extensiones de tierra por cultivar, aún quedan muchos corazones humanos a los que dirigirse y hacerlos receptivos a Mi Palabra, pues donde Mi Palabra no resuena, hay una gran necesidad espiritual.
En la Tierra, como en el reino del más allá todavía que mucho trabajo de Redención por hacer, pues muchas almas aún no han escuchado Mi Palabra; aún no ha penetrado en ellas y, por lo tanto, no ha podido echar raíces. Por consiguiente, instruyo a Mis siervos a que mencionan Mi Palabra en todas partes, pues siempre estarán rodeados de almas que participan en cada enseñanza, en cada intercambio espiritual, en cada debate que vosotros, guiados por Mi Espíritu lleváis a cabo. Y debéis recordar especialmente a estas almas cuando encontráis poca resonancia entre vuestros semejantes, cuando se cierran a Mi Palabra al presentársela.
Las almas en el más allá ansían alimento y bebida, y los buscan en vosotros, porque … donde se pronuncia Mi Palabra … se sienten cómodos y satisfechos. Por lo tanto, nunca penséis que al pronunciar Mi Palabra sin efecto, pero aprovechad cada oportunidad para intercambiaros con vuestros semejantes, para ofrecerles Mi Palabra tal como vosotros mismos la habéis recibido de Mí. Y recordad a aquellas almas que os escuchan con gusto y se alegran al recibir alimento y bebida de vosotros.
Porque esta es una obra redentora que llega hasta el reino del más allá, y que cada uno de vosotros puede realizar si tan solo quiere servirme desde dentro … Para vosotros que os esforzáis espiritualmente, todos tenéis a vuestro alrededor una multitud de almas con las que ya estabais parcialmente conectados en la Tierra y vuestros pensamientos las siguen con avidez, y ellas, por así decirlo, reciben el bien espiritual que vosotros mismos absorbéis al leer o reflexionar sobre asuntos espirituales.
Cualquiera se esfuerza seriamente por mejorar puede realizar tal obra redentora, y así podrá contarse entre Mis siervos que trabajan en Mi viña, aunque no tenga una misión evidente que cumplir. Pero su obra redentora se extiende entonces al ámbito espiritual, donde las almas también necesitan ayuda para alcanzar la etapa previa al fin, para que puedan ascender en el reino espiritual. Mi amor se extiende a todos ellos, y por lo tanto bendigo a todos los que actúan así para Mí y Mi Reino, que conscientemente quieren servirme y cumplir la tarea que sienten en su interior …
Amén